La revolución de los SSD

Un SSD (Solid State Drive) es una unidad de almacenamiento no mecánica, como lo son los discos duros, similar a una memoria pendrive. Su tamaño es similar a un disco duro como los que llevan los portátiles, y es compatible con cualquier equipo (ya sea torre, portátil sobremesa…) y sistema operativo (Windows, MAC, GNU-Linux…). Sus ventajas son muchas frente a un disco duro tradicional:
-Menor consumo, por lo que están muy bien para ahorrar batería en un portátil.
-Resistente a impactos y vibraciones, reduciendo el riesgo de averías, ya que no lleva partes mecánicas.
-Sus datos no se fragmentan
-Su nivel de ruido es 0
-Y, en nuestra opinión, la mejor de todas, su velocidad de lectura y escritura.

Recomendamos estas unidades tanto en equipos nuevos como en equipos que ya tienen unos años. Si lo pruebas en un ordenador antiguo, la impresión que tienes es que lo ha resucitado. Te arranca un sistema operativo, desde estar totalmente apagado (nada de suspendido o hibernado), en 20-30 segundos, y abre las aplicaciones en un abrir y cerrar de ojos.
A la hora de comprar un equipo nuevo, y si no se va a utilizar el equipo para grandes cosas (edición de audio, edición de video, juegos, edición 3D, etc…), es mejor gastar dinero en una de estas unidades que en procesador, gráfica, RAM…)
Su gran desventaja es aún su alto coste por GB. Pero, si te lo puedes permitir, prueba uno y no querrás volver a tener tu sistema y programas en un disco duro normal.

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